José María Eguren

Poeta, artista plástico y fotógrafo aficionado peruano, nacido en Lima en 1874. Su infancia transcurrió durante la ocupación chilena tras la derrota peruana en la Guerra del Pacífico. Para evitar las incomodidades de la ocupación, sus padres lo llevaron a la zona norte de Lima, a la Hacienda de Chuquitanta, donde tomó contacto con la naturaleza. La ocupación chilena y otros factores no le permitieron culminar sus estudios. Empero, se formó de modo autodidácta en la poesía europea (Simbolismo francés) Sigue leyendo “José María Eguren”

Coloquio Nacional “Simbólicas y la poesía de José María Eguren”

La poesía peruana moderna tiene un punto de partida: Simbólicas, opera prima de José María Eguren.  La Casa de Literatura organiza un Coloquio conmemorando este hecho.

Durante dos días, los secretos de Eguren intentarán ser develados por críticos especializados como: Carlos Germán Belli, Camilo Fernández Cozman, Ricardo González Vigil, Hildebrando Pérez Grande, Arturo Corcuera, María Pía Sirvent de Luca, Richard Cacchione, Jorge Díaz Herrera, Dimas Arrieta, Renato Sandoval y Rosella Di Paolo.

Con Simbólicas, su primer poemario, Eguren inicia un viaje de maduración poética que lo llevó a beber de los poetas simbolistas franceses, los músicos románticos y la pintura prerrafaelista e impresionista. Javier Sologuren ha señalado que en este poemario el autor “se había arriesgado a representar el misterio del lenguaje, un misterio que parece que se oculta aún más al intentar abrirse camino entre La niña de la lámpara azul, Los reyes rojos y Peregrín, cazador de figuras, notables poemas que invitan a descubrir un universo que busca trascender la realidad a través del juego, el sueño, y la sutil impresión de los sentidos”.

José María Eguren (Lima, 1874 – 1942) es considerado como el principal fundador de una tradición poética peruana contemporánea, marcada por la originalidad a través de una renovación del lenguaje que hace uso de múltiples tipos de versificación, un audaz trabajo con el aspecto sonoro y cromático, singulares imágenes oníricas y lúdicas que confundieron a los primeros críticos al calificar su poesía como “infantil”. A pesar de la incomprensión inicial de la crítica especializada, la obra de Eguren es considerada como un intento de “unir lo espiritual con el misterio de la materia”, en palabras de Ricardo Silva Santisteban, principal editor de su obra.

Información extraída del blog de Camilo Fernández Cozman: La soledad de la página en blanco