MARIO VARGAS LLOSA GANADOR DEL PREMIO NOBEL 2010

Ya falta poco menos de un año para conmemorar el acontecimiento más importante de la Literatura Peruana en el prístino siglo XXI:  el Premio Nobel de Literatura concedido a Mario Vargas Llosa. Es un reconocimiento a lo meritorio de nuestras letras, con representantes tan insgines como Inca Garcilaso de la Vega, Ricardo Palma o César Vallejo. Recordemos que Mario Vargas Llosa no utiliza el realismo mágico en su narrativa de ficción. Él cree firmemente en el concepto de la literatura como “una mentira que encierra una verdad”: su narrativa es predominantemente de tendencia realista. En su faceta como crítico literario (no tan celebrada a veces como su narrativa de ficción) ha estudiado a García Márquez y comentado sobre el realismo mágico, así como en el ensayo que dedica a su compatriota José María Arguedas: La utopía arcaica. Otras novelas clave en la evolución de Vargas Llosa son las que asimilan la cultura de masas con la referencia biográfica explícita (La tía Julia y el escribidor es una muestra) y la jocosa Pantaleón y las visitadoras, novela que demuestra que, cuando quiere, Vargas Llosa puede hacer reír a quijada batiente a sus ávidos lectores.

Mario Vargas Llosa ganador del Premio Nobel 2010

Pocas veces he sentido tanta sorpresa y júbilo al mismo tiempo. El autor peruano Mario Vargas Llosa acaba de ser nombrado como el ganador del premio Nobel de Literatura 2010 por la Academia Sueca. Desde que a los 14 años en cuarto de secundaria me mandaron a leer La ciudad y los perros y años después, ya en segundo año de carrera leímos La fiesta del chivo (2000), el vínculo de admiración con Mario ha sido profundo y duradero. De allí siguieron La utopía arcaica, Los cuadernos de Don Rigoberto, Pantaleón y las visitadoras, Cartas a un novelista, La Casa Verde, Conversación en la catedral, La tía Julia y el escribidor.

En este mismo espacio, habíamos referido un video que explicaba los procesos de elección del premio nobel que repasa las posibilidades que han tenido escritores peruanos de obtener el mayor galardón de las letras mundiales:

En el cual, como podrán apreciar, se le daba pocas oportunidades en opinión de algunos entrevistados. También había publicado un artículo específico sobre la relación del novelista peruano y el esquivo Premio Nobel. Inclusive compartía entre mis alumnos la inquietud que generaba la postergación del peruano ante argumentos que iban de la ideología política hasta la evolución de la narrativa hispanoamericana y la concesión del mismo premio a Gabriel García Márquez, referente del Boom de la novela hispanoamericana, como criterios de evaluación de la Academia, la misma que terminó rindiéndose a la calidad del narrador nacido en Arequipa en 1936. Ahora presento un video donde se registra el momento en un representante de la Academia sueca anuncia en sueco, inglés y castellano la concesión del premio al peruano:

Mario Vargas Llosa es un creador que no ha cejado en la búsqueda creativa que desde joven lo llevó a destacar en la literatura mundial. Durante los más de cincuenta años que lleva de carrera literaria, ha enriquecido con esta búsqueda la narrativa en castellano, siguiendo la ruta creativa instaurada por los iniciadores de la Nueva Narrativa, tales como Asturias, Carpentier, Rulfo, al integrar nuestra tradición narrativa con las más destacadas influencias de la novela universal. Mario Vargas Llosa se convierte así en el undécimo escritor de habla castellana en obtener el Premio y en el sexto hispanoamericano. Se culmina así con una larga sequía de Premios Nobel para el castellano: el último -Octavio Paz- lo obtuvo hace ya veinte años.  Si desea más referencias sobre los otros premios nobel en castellano dé clic aquí.

El Presidente de la Academia Española de la Lengua se ha manifestado sobre esta concesión y su repercusión en el castellano.

Esta concesión, me parece, coge por sorpresa a muchos, incluidos los más fervientes defensores de los merecimiento del peruano. En mi caso el júbilo paulatinamente se transformará en euforia.

Mario Vargas Llosa ganó el Premio Nobel de Literatura 2010 por su “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”, según la explicación de la Academia Sueca.