Mitología griega

El presente tratado busca que el lector ingrese al estudio de la mitología griega mediente una reseña de los doce dioses más trascendentes en la literatura de tradición occidental.  Se toma como bases bibliográficas el libro de Robert Graves Los mitos griegos (España, Alianza Editorial, 2001) y también citando, por cantos, a los Poemas homéricos (Iliada y Odisea). Incluimos un cuadro de resumen con los nombres latinos y lo que representan los dioses helenos.

LOS DIOSES OLÍMPICOS

Nombre griego Nombre latino Lo que representaban
Zeus Júpiter El universo, el aire, la fuerza, el poder.
Hera Juno El cielo, el matrimonio.
Atenea Minerva La inteligencia, la sabiduría, la luz.
Poseidón Neptuno El mar, las tempestades, la cólera
Hefaistos Vulcano El fuego, la industria, el arte de la forja
Dionisios Baco La vid, el vino, la molicie, el desenfreno
Afrodita Venus El amor, la belleza.
Apolo Febo El sol, las artes, el deporte, la música
Artemisa Diana La luna, la naturaleza, la castidad, la caza.
Hermes Mercurio La lluvia, la elocuencia, el comercio.
Ares Marte La guerra, la tormenta.
Hades Plutón El infierno, la tristeza, el dolor.

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CONOCE MÁS:

ZEUS

Considerado como el padre de los dioses y de los hombres, es el dios principal y por ello preside el Universo. En la Teogonía se hace referencia a que fue hijo de Crono y de la hermana de este, Rea. Fue el último de sus hermanos y nació en la noche más oscura del año. Fue entregado a su abuela, Gea, la Madre Tierra, y ella lo ocultó en una cueva del monte Egeo, siendo criado por las ninfas Ío y Adrastea. Rea entregó a Crono una piedra en pañales haciéndole creer que se estaba comiendo al recién nacido Zeus, algo que había hecho con todos los demás hijos que había tenído con Rea por miedo a que uno de ellos lo destrone como había profetizado su moribundo padre Urano cuando Crono lo castró. Al alcanzar Zeus la edad viril, se hizo copero de Crono y ayudado por su madre, dio a beber a su padre una bebida emética, tras lo cual Crono vomitó, primero la piedra, y luego a los hermanos y hermanas mayores de Zeus: Hestia, Démeter, Hera, Hades y Poseidón. Estos le pidieron a Zeus que los dirija en la lucha contra los Titanes que pretendían asaltar el Olimpo, lucha que duró 10 años y que terminó con la derrota de los Titanes, con la destacada actuación de Zeus, Hades y Poseidón, sobretodo del primero, quien había recibido el rayo como arma ofensiva.  Atlante, líder de los Titanes, recibió el castigo ejemplar de ser quien sostenga el Cielo sobre sus hombros. Con el poder del rayo Zeus pudo mantener el orden entre su familia. En la Iliada (Canto VIII) hallamos una  referencia al poder supremo de Zeus, cuando en una reunión los dioses empiezan a discutir y contradecir sus órdenes, Zeus les dice que deben respetarlo porque si colgaran una cadena del cielo a la tierra, Zeus sostuviera un extremo él solo en el cielo y jalaran todos juntos desde la tierra, no podrían mover la cadena; en cambio, si Zeus jalara de la misma cadena sostenida por los demás, juntaría la tierra y el cielo con su fuerza.

Tuvo muchos hijos fuera del matrimonio. Uno de sus romances más famosos fue el que sostuvo con la hermosa Leda, a quien engaño al transfigurarse en cisne para poder poseerla, quedando ella embarazada.  Nacieron dos huevos: de uno nacieron Cástor y Pólux, y del otro, Helena, cuya belleza era casi igual a la de Afrodita. Según la leyenda, esta hija de Zeus fue la causante de la Guerra de Troya, al ser raptada por el príncipe troyano Paris quien había llegado a Grecia para rescatar a su tía paterna Hesione. Al ser Helena la mujer de Menelao, rey de Esparta y hermano del poderoso rey Agamenón, este hecho inició la famosa guerra en la cual se basó Homero para componer la Iliada.


HERA

Hera, hija de Crono y Rea, hermana de Zeus. Fue cortejada por este, quien al ser rechazado se transformó en un buho que motivó la ternura de Hera. Cuando ella lo calentaba entre sus pechos, Zeus retomó su forma y la violó. Ella se vio obligada a casarse con él por vergüenza. No siempre se llevaban bien, por las infidelidades de Zeus. A pesar de que ella lo aconsejaba y era confidente de muchos secretos, él era capaz de azotarla y descargar el rayo contra ella. En la Iliada encontramos la referencia a una ocasión en que hartos del orgullo y petulancia de Zeus, los dioses, instigados principalmente por Hera, lo ataron de pies y manos con correas de cuero, haciendo cien nudos para que no pudiera moverse. Mientras discutían quien sería el sucesor, la nereida Tetis, futura madre de Aquiles, temiendo una guerra civil, fue en busca del gigante de cien manos Briaero, quien desató las correas usando todas sus manos al mismo tiempo. Zeus castigó a Hera por ser la líder de la conspiración colgándola del cielo con brazaletes de oro en cada muñeca y un yunque atado a cada tobillo. La liberó cuando todos juraron nunca más rebelarse contra él. Castigó también a Apolo y a Poseidón. Perdonó a los demás dioses por haber sido presionados por estos tres.

También en laIliada (Canto XIV) se hace referencia a cómo Hera conseguía engañar a Zeus por medio de la seducción. Cuando los troyanos, apoyados por Zeus -quien estaba cumpliendo la promesa hecha a Tetis- están ganando la batalla, ella le pide a Afrodita el ceñidor de colores que esta guardaba en su seno y que era el secreto de su encanto, y le dice al dios Sueño que duerma a Zeus cuando estuviera soñoliento y cansado luego de disfrutar el amor con ella, ofreciéndole a cambio como esposa a la más joven de las Gracias: Pasitea. Con ayuda de la banda Zeus cayó rendido a los encantos de Hera y luego el Sueño durmió profundamente al dios de dioses. Así dormido, Zeus no pudo evitar que Poseidón animara a los aqueos a volver. Hasta los reyes heridos Diomedes, Odiseo y Agamenón retomaron las armas. Ayax logró herir gravemente a Héctor lanzándole una roca en el pecho. Al despertar Zeus estuvo a punto de azotarla al ver vomitando sangre a Héctor. Hera le juró que no tenía nada que ver con las acciones de Poseidón y asi se liberó del castigo. Su obsesión por destruir Troya se explica por razón de que el Juicio de Paris favoreció a Afrodita, declarada dueña de la manzana de la discordia al ser considerada la más hermosa de las tres diosas que la disputaban. Ante esto las diosas perdedoras (Hera y Atenea) maldijeron al princípe y  su ciudad, siendo las principales instigadoras a que se cumpla el vaticinio de su destrucción, como encontramos en la Iliada (Canto IV): luego de la derrota de Paris en el duelo que sostuvo con Menelao, Zeus propone el fin de la guerra, decisión a la que Hera y Atenea se oponen rotundamente, logrando proseguir el destino ineluctable de la ciudad de las anchas calles: ser destruida por los aqueos.

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POSEIDÓN

Hijo de Crono y Rea. En la Iliada (Canto XV) se menciona que una vez derrocado Crono y derrotados los Gigantes, le tocó en suerte el mar. Aunque igual en dignidad a Zeus, no lo era en poder. Tenía el carácter irascible y belicoso. Su arma era un tridente que recibió de los antiguos Cíclopes para luchar contra los Gigantes. En la Iliada (Canto XIII) se hace referencia a que cuando salía en su carro de oro tirado por caballos blancos, los vientos se apaciguaban y los monstruos marinos se alzaban y correteaban en torno a él; y a que construyó su palacio submarino en Egas, cerca de la isla Eubea. Con ocasión de la insubordinación de los dioses contra Zeus, a quien amarraron de pies y manos, Apolo y Poseidón fueron castigados al ser enviados como sirvientes del rey Laomedonte, para quien levantaron las murallas de la ciudad Troya. Primero pretendió casarse con la nereida Tetis. Sin embargo, se enteró de una profecía que decía que cualquier hijo nacido de Tetis sería más grande que su padre y desistió.

Se casó con la nereida Anfitrie con la cual tuvo tres hijos: Tritón, Rode y Bentesicime. Al igual que su hermano Zeus, su relación marital estuvo siempre opacada por sus continuas infidelidades. Su mujer en vengaza a una infidelidad transformó a la bella Escila en un monstruo con seis cabezas y doce pies de altura, poniendo hierbas mágicas en su agua de baño. Este monstruo aparece en la Odisea (Canto XII). Poseidón quizo disputar a Atenea el dominio del Ática en repetidas ocasiones, siendo superado por la hija de Zeus.

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HADES

Hijo de Crono y Rea. Tras el destronamiento de su padre Crono y la victoria sobre los Gigantes, los dioses Zeus, Hades y Poseidón echaron suertes en un yelmo para decidir quién regiría en el cielo, el mar y el mundo subterráneo, dejando la tierra como domino común. Hades obtuvo el mundo subterráneo, el mar lo tuvo su hermano Poseidón y  el cielo fue para Zeus. Su arma es un casco que al ser usado volvía insible al portador, regalo de gratitud de los antiguos Cíclopes cuando él los liberó por orden de Zeus. No tiene mucho contacto con el mundo exterior y no figura en las reuniones de los dioses en el Olimpo. Tras el rechazo inicial de Perséfone, pudo finalmente tomarla como esposa, la cual le guarda absoluta fidelidad y no le dio ningún hijo.

Es estricto con sus súbditos, a quienes prohíbe escapar, siendo muy rara la ocasión que algún visitante de sus dominios puede salir de los mismos para contar la hazaña. Esto lo hace uno de los más temidos dioses. Sin embargo concedió a Orfeo, hijo del rey tracio Eagro y de la musa Calíope, el poder llevarse el alma de su esposa Eurídice. Para llegar hasta la presencia de Hades, Orfeo había encantado con la música de su lira al barquero Caronte –cruzando en su balsa las aguas del río Estigia-, al Can Cerbero y a los tres jueces de los Muertos (Éaco, Radamantis y Minos). Hades le puso la condición de no mirar atrás –Eurídice debía seguirlo guiada por su música- hasta que ambos estuvieran fuera de sus dominios. Pero Orfeo volteó antes de salir a la luz del sol y la perdió así para siempre.

En la Iliada (Canto XX) aparece como un dios neutral en la disputa entre teucros y aqueos: cuando en su beligerancia los dioses que participaban activamente de la batalla, Hades le pide a Poseidón que refrene su ímpetu porque sino se iban a exibir sus dominios subteráneos al abrirse la tierra.

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HERMES

Hijo de Zeus y de la ninfa Maya, hija de Atlante. Fue el primer hijo que engendró fuera del matrimonio. Demostró desde muy pequeño grandes aptitutes para elocuencia y la persuación por lo que fue nombrado por su padre su heraldo oficial, con los deberes de acordar tratados, velar por el comercio y proteger a los viajeros, regalándole luego unas sandalias doradas con alas que lo llevarían a la velocidad del viento. Inventó la escala musical, la astronomía, el boxeo, la gimnasia, los sistemas de pesos y medidas, y el cultivo del olivo.

Hades también lo tomó como heraldo para atraer a los moribundos a sus dominios con su elocuencia y guiar las almas de los muertos con el báculo de oro que su padre le había entregado, como se refiere en la Odisea (Canto  XXIV) en donde guía las almas de los pretendientes de Penélope muertos por Odiseo a su retorno a Itaca. En el mismo poema homérico es el encargado de llevar la orden a la ninfa Calypso de dejar ir a Odiseo (Canto V), con la cual había convivido por siete años sin aceptar la propuesta de matrimonio que ella le ofrecía. También en la Odisea (Canto X), durante el relato de las aventuras a los Feacios, Odiseo refiere que Hermes lo ayudó a derrotar a Circe al darle el antídoto a su poción mágica e indicarle la manera como debía obtener el favor de la hechicera de las lindas trenzas quien había transformado en cerdos a varios hombres de Odiseo.

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ATENEA

Un mito pelasgo (pueblo que habitó Grecia desde épocas remotas) indica que Atenea nació a orillas del lago Tritonis, en Libia, donde fue criada por tres ninfas. Por accidente mató a su compañera de juegos llamada Palas y por eso antepuso ese nombre al propio. Aparece como la protectora de la ciudad de Atenas. La versión más conocida -incluida en la Teogonía- sobre su origen lo explica a partir del deseo de Zeus por Metis, una hermana de los Titanes. Cuando logró su cometido ella quedo embarazada y la Madre Tierra predijo que sería una niña y que si Metis volvía a concebir, sería un niño cuyo destino era derrocar a Zeus así como este había derrocado a Crono y este a su vez a Urano. Para evitarlo, Zeus se tragó a Metis, sintiendo luego fuertes dolores de cabeza. Hermes le pidió a Hefaistos que hiciera una abertura en el cráneo de Zeus y así salió Atenea, adulta y armada. Cuando el adivino Tiresias se atrevió a verla desnuda mientras ella se bañaba, la diosa le quitó el sentido de la vista.

En la Iliada y la Odisea, aparece como la diosa que protege a los hombres hábiles en el discurso, como Odiseo, y a los poderosos reyes de las ciudades que protege como Agamenón (Micenas) y Diómedes (Argos). Su protección es hereditaria. En la Iliada, se hace mención a que Diómedes recibe la ayuda de ella por herencia de su padre Tideo que a pesar de su talla diminuta, siempre ganaba con ayuda de la diosa de ojos garzos. En la Odisea (Canto XXIV) es aún más notorio esto ya que la ayuda pasa por tres generaciones: Laertes (padre), Odiseo (hijo) y Telémaco (nieto) reciben la ayuda de Atenea. Al inicio de la Iliada (Canto I) evita la muerte de Agamenón a manos de Aquiles, si bien permite que este insulte al Atrida y le otorga al hijo de Peleo el vaticinio de la venganza por la injuria recibida. En la parte final de la Iliada (Canto XXII) ayuda a Aquiles a matar a Héctor, primero, mediante una transfiguración, haciéndole creer al héroe teucro que era su hermano Deífobo, animándolo a combartir con el temible Aquiles y luego, comenzado el duelo y una vez tiradas las lanzas por ambos héroes, devolviéndole a Aquiles su respectiva lanza, que con esa ventaja pudo vencer a Héctor a quien atravesó el cuello con la misma. También Atenea ayudó a Heracles en sus trabajos: en la Iliada se menciona que ella se arrepiente de haber cumplido esa orden de Zeus, ya que este se muestra poco agradecido con ella al permitir que los troyanos derroten a sus protegidos, los aqueos (Canto VIII).

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APOLO

Hijo de Zeus y de Leto, hija de los Titanes Ceo y Febe. Fue cuidado por Temis que le alimentó con néctar y ambrosía. Al cuarto día de vida pidió un arco y flechas, las cuales recibió de inmediato por Hefaisto. Con esta arma cazó a la serpiente Pitón, enemiga de su madre. A la muerte de esta serpiente, Zeus instituyó los Juegos Píticos que Apolo debe presidir. Apolo aprendió el arte de adivinar del antiguo dios Pan, apoderándose luego del oráculo de Delfos y de la pitonisa, sacerdotiza a quien puso a sus órdenes. Venció en un concurso de música al dios Pan con su lira de siete cuerdas, la cual toca siempre en los banquetes de los dioses.

Se enamoró de Dafne, ninfa sacerdotiza de Gea a quien la ninfa rogó que la salve del deseo del dios, siendo convertida en laurel, con cuyas hojas Apolo hizo una corona para recordarla siempre. También se enamoró del bello joven Jacinto, a quien el Viento Oeste deseaba. Este último mató a Jacinto devolviendo un disco lanzado por el joven y que impactó en su cabeza. De su sangre brotó la flor que lleva su nombre. Apolo hizo enfurecer a Zeus cuando su hijo Asclepio, el médico, resucitó a un muerto, ante lo cual Hades se quejó con Zeus, quien para castigar tamaña temeridad, mató con un rayo a Asclepio. Apolo se vengó eliminando a los Cíclopes armeros de Zeus quien se vio tentado a enviar a Apolo al Tártaro para siempre. Ante los ruegos de Leto, sólo lo condenó a servir un año al rey Admeto. Luego de esto, Apolo se convirtió en un dios caracterizado por la moderación: “Conócete a ti mismo” y “Nada en exceso” eran las máximas que lo caracterizaban. Fue considerado por los griegos como el dios de la música, la poesía, la filosofía, la astronomía, las matemáticas, la medicina y las ciencias en general. En la Iliada aparece como dios que favorece a los troyanos: castiga a los aqueos con la peste (Canto I), le dio como regalo un casco a Héctor que le salvó la vida ante un lanza tirada por Diomedes que no pudo traspasar el mismo (Canto XI)  y es él quien logra quitarle el casco y la coraza a Patroclo con lo cual fue fácil para el troyano Euforbo herirlo con la lanza en la espalda y luego para Héctor priámida, terminar con la vida del escudero y mejor amigo de Aquiles (Canto XVI).

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ARTEMISA

Hermana de padre y madre de Apolo, fue la primera en nacer y ayudó a su madre a dar a luz a su hermano ante la amenaza persistente de Hera quien había enviado a la serpiente pitón a perseguir a Leto por ser la amante de Zeus. Armada con arco y flecha, al igual que su hermano puede causar la muerte súbita de los humanos o curarlos. Es la protectora de los niños pequeños y los animales lactantes. Diosa de la cacería, era aficionada a cazar venados. Zeus le concedió la eterna virginidad y ordenó a los cíclopes para que en su fragua le forjaran un arco de plata que representa a la luna nueva. Las damas de Artemisa debían ser castas como ella. Cuando una de ellas, llamada Calisto, seducida por Zeus, estuvo embarazada, la transformó en osa y llamó a su jauría cazadora para que la devoraran, lo cual fue evitado por Zeus llevándola al cielo y colocando su imagen entre las estrellas. Por esa causa las osas le estaban consagradas a la diosa.

Ante la falta de Eneo, rey de Caledonia, que no le dio los sacrificios anuales a que estaban obligados todos los reyes griegos, ella mandó a un gran jabalí para que matara el ganado y los trabajadores del rey. Eneo convocó a los mejores cazadores para matar al jabalí. Llegaron al llamado muchos entre los que destacaban los gemelos hermanos de Helena y futuros argonautas, Cástor y Pólux, hijos de Zeus y de Leda; la cazadora Atalanta, protegida de Artemisa; Teseo de Atenas; Jasón de Yolco; Néstor de Pilos; Peleo de Ftia; Telamón de Salamina; y el destacado lancero Meleagro, hijo de Ares criado por Eneo. El jabalí los sorprendió y mató a dos cazadores. Néstor tuvo que subir a un árbol para salvarse. Jasón y varios más no pudieron acertarle. Peleo y Telamón -futuros padres de Aquiles y Ayax respectivamente- trataron de cercarlo pero Telamón tropezó con una raíz y Peleo quedó solo. Atalanta les salvó la vida al herir de un flechazo al animal que luego fue a atacar a Teseo quien se defendió con su lanza. Meleagro logró herir con su lanza al jabalí y finalmente lo ultimó con su venablo de caza hiriéndolo en el corazón ganando la piel y los colmillos del jabalí, los cuales regaló a Atalanta.

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ARES

Es el dios de la guerra y tanto él como su hermana Eris (la discordia) son los dioses más despreciados por los dioses olímpicos por ser los causantes de guerras y disputas entre mortales y dioses. Se regocija en medio de las batallas y los saqueos de las ciudades. Sólo Hades siente aprecio por él, porque recibe gustoso en su reino a los guerreros muertos. Afrodita es su amante: tuvieron numerosas  aventuras amorosas y tres hijos que fueron reconocidos por Hefaisto. En una ocasión los amantes permanecieron en el lecho hasta muy tarde en el palacio de Ares y el dios Helios (Sol) los vio. Este avisó al esposo de Afrodita, Hefaisto quien indignado preparó una celada: fabricó una red en bronce de hilos tan finos como los de la tela de araña que puso como trampa en la cama matrimonial. Le dijo a su esposa que se iba de viaje a Lemmos, su isla favorita. Esta llamó inmediatamente a su amante, el dios de la guerra, que llegó corriendo de frente al lecho, en el cual ambos se vieron atrapados por la red irrompible. Hefaisto los encontró y llamó a los dioses para que sean testigos del deshonor. Las diosas no asitieron por pudor. Impresionado por la extrema belleza de la desnuda Afrodita, Apolo, codeando a Hermes, le dice: “¿No te gustaría yacer también en el lecho con Afrodita?”, a lo que el heraldo de Zeus responde: “No me importaría ser atrapado por tres redes como esa y que todas las diosas me vieran con tal de que su cumpla lo que dices”. Este mito aparece en la Odisea (Canto VIII) cuando en el banquete ofrecido por los Feacios a Odiseo, Demódoco, el aedo, entona con su lira la historia que sirvió de regocijo a todos los presentes, incluido Odiseo, que hasta ese momento había  mantenido oculta su verdadera identidad. Atenea es la rival de Ares: sostuvo dos encuentros con ella, perdiendo ambos. También Hércules lo derrotó humillantemente.

En la Iliada aparece como partidario de los troyanos, siendo el héroe Héctor, el de tremolante casco, su protegido predilecto. Atenea ayudó a Diomedes (Canto V) a luchar contra él, quitándole la niebla que como todo mortal tenía delante de los ojos y que evitaba que pueda ver a los dioses. Con esta ventaja el hijo de Tideo pudo herir con la lanza, primero a Afrodita, que protegía a su hijo Eneas de la muerte a manos de Diomedes y luego, instigado por la misma Atenea, el héroe aqueo embistió al mismísimo dios de la guerra quien, enfurecido, tiró su lanza contra Diomedes. Atenea desvió el arma de Ares y este fue herido por el héroe, emitiendo el dios un grito de dolor igual al de diez mil guerreros juntos. Al quejarse con Zeus, este le muestra su desprecio si bien permite que lo atiendan por ser de su descendiente.

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AFRODITA

Diosa del deseo, la seducción y la belleza. Su origen según algunas versiones fue la espuma que rodeaba los genitales de Urano cuando Crono, después de castrarlo, los arrojó al mar. Su nombre significa “la nacida de la espuma”. Otras versiones indican la paternidad de Zeus y Dione. Una tercera fuente señala que nació espontáneamente de la espuma de mar sobre una concha de mar, arribando a la isla de Citera y luego a Chipre, razón por la cual es llamada “la chipriota”. Todas las versiones coinciden en que inicia su vuelo acompañada de palomas y gorriones.  Estas aves eran considerados animales lascivos y los mariscos, alimentos afrodisíacos. Ella poseía un ceñidor mágico que guardaba en su seno y que era el secreto de su atractivo sobre todos los dioses y hombres que la tuvieran cerca. Zeus la entregó en matrimonio a Hefaisto, dándole tres hijos: Fobos, Deimos y Harmonía, que eran realmente hijos del amante, Ares. Hefaisto los descubrió y castigó. Luego tuvo una fugaz relación con Hermes, que con su elocuencia la conquistó, naciendo Hermafrodita, un ser de dos sexos. En el juicio sumario que se le hizo a los amantes, Poseidón los favoreció y en agradecimiento Afrodita le dio dos hijos: Rodo y Herófilo. A pesar de todo, Hefaisto no se divorció de ella, ya que estaba muy enamorado. También yació en el lecho con Dionisios a quien dio un hijo deforme: Príapo, con los genitales atrofiados, castigo de Hera a la promiscuidad de Afrodita.  Zeus, a pesar de estar tentado, nunca tuvo contacto con ella, pero para vengarse de los deseos que le daba, hizo que ella se enamorara perdidamente de un mortal: Anquises, rey de los dárdanos, con quien, haciéndose pasar por una princesa mortal, se acostó una noche, revelando su identidad al amanecer e indicándole que el hijo que tuvieran sería famoso. Este hijo fue Eneas a quien protegía en batalla como se refiere en la Iliada (Canto V), donde es herida en la mano por Diomedes al tratar de defenderlo.

Ante la afirmación del rey Cíniras quien decía que su hija Esmirna era más bella que Afrodita, la diosa hizo que ambos engendraran un hijo. El rey -que fue engañado para este propósito- al enterarse quizo matar a su hija, siendo esta tranformada por la diosa en árbol de mirra que inmediatamente fue cortado en dos mitades por la espada del padre. De este árbol nació Adonis. El recién nacido fue escondido en un cofre por Afrodita siendo el mismo entregado en custodia a Perséfone que abrió el cofre enamorándose de Adonis. Ante el reclamo de Afrodita ante Zeus, se dictaminó que debían compartirlo por temporadas. Afrodita se sirvió de su ceñidor para atraerlo y sacar ventaja. Advertido por Perséfone, Ares, amante de Afrodita, se sintió ofendido de que prefiriera a un mortal afeminado y transfigurándose en jabalí, lo mató en una cacería en el monte Líbano. En la Iliada ella aparece como parcial de los troyanos por su hijo Eneas y por su protegido dilecto que era el príncipe troyano Paris a quien brindaba protección desde que este la había hecho la vencedora en el concurso de belleza que definió la propiedad de la Manzana de Oro –que apareció en la boda de Peleo y Tetis por obra de Eris- y que durante años se habían disputado Atenea, Hera y la misma Afrodita. En el duelo que sostuvo con Menelao, Paris había salvado la vida gracias a Afrodita que, sacándolo del lugar del duelo lo llevó en una nube hasta la ciudad de Troya, haciendo que Helena lo reconforte en el lecho (Canto III).

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HEFAISTOS

Es el dios herrero dotado de gran fuerza en sus brazos y hombros. Todas sus obras estaban hechas con una habilidad insuperable. Tenía mal carácter y era feo. En la Iliada (Canto XVIII), se relata que al nacer su aspecto esmirriado y poco agraciado disgustó a su madre Hera, quien lo arrojó del Olimpo al mar donde fue rescatado por Tetis y en cuya gruta submarina creció, instalando su primera fragua en ese mismo lugar. Esta es la razón de su condescendencia hacia Tetis al preparar la nueva armadura de su hijo Aquiles. Al enterarse de que su madre lo había despreciado, decidió, primero asegurarse de esa información y luego vengarse de ella. En la fragua que se le concedió en el Olimpo forjó un trono de oro que regaló a Hera. Al sentarse en él, Hera quedó aprisionada por un mecanismo especial y su hijo no la soltó hasta que confesó y le pidió perdón por haberlo arrojado del Olimpo por ser feo. Luego se reconcilió con ella, a tal punto que reclamó airadamente a Zeus el haberla colgado de las muñecas con yunques en cada pie por la revuelta que la diosa había organizado. Ante esto, Zeus lo lanzó por segunda vez del Olimpo, cayendo en la isla de Lemmos. Si bien sanó con ayuda de los habitantes de la isla, con el impacto se quebró las dos piernas y quedó cojo para siempre: sólo pudo movilizarse en muletas cuando Zeus lo perdonó y volvió a ocupar su lugar en el Olimpo.

En la Iliada (Canto I) se menciona esto cuando Hefaisto consuela a su madre por la negativa de Zeus a declarar cual era su voluntad respecto a la Guerra de Troya ya que la madre de Hefestos intuía que Zeus iba a favorecer a Tetis permitiendo la derrota de los aqueos. Le dieron como esposa a Afrodita, quien constantemente lo engañaba con otros dioses y mortales, pero sobretodo con el dios Ares, quien con su  presencia opacaba al dios herrero, que aparte de cojo era deforme. En la Iliada aparece como parcial de los aqueos (Canto XX) cuando por pedido de su madre, ayuda a Aquiles a luchar contra el río Janto, que pretendía matar al héroe griego para defender a los troyanos. Hefaisto activó todos sus hornos al mismo tiempo y empezó a quemar la llanura haciendo que el Janto desistiera de su propósito.

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DIONISIOS

Dios de la vid y el vino. Podía manisfestarse como león, toro y serpiente. La versión más difundida señala que sus progenitores fueron Zeus y Sémele, hija del rey Cadmo de Tebas. Hera, celosa de la nueva amante, se hizo pasar por una anciana vecina que aconsejó a Sémele pedirle a su amante que se mostrara en su forma original, ya que Zeus aparecía disfrazado de mortal. Ante la negativa de Zeus, Sémele le prohibió la entrada a su lecho. Zeus, furioso, mató con un rayo a su amante. Salvó al feto de seis meses que Sémele había concebido y lo guardó dentro de su muslo para que terminara de gestarse. Por esta razón se le llama “el nacido dos veces” o “hijo de la doble puerta”. Una vez nacido, Hera lo persiguió para matarlo, por lo que Zeus ordenó a Hermes transformar temporalmente a Dionisios en chivo, siendo criado por las ninfas Macris, Nisa, Erato, Bromia y Bacque en una cueva del monte Nisa. Allí Dionisios inventó el vino.  En Tebas invitó a las mujeres a participar de sus orgías en el monte Citerón. Penteo, rey de Tebas, ordenó su detención junto con las Ménades (bacantes). Estas, desfrenadas por el vino y el éxtasis religioso, decapitaron y se comieron crudo al rey. Entonces en toda la región Beocia (Tebas) se reconoció su divinidad. Al movilizarse en barco, unos piratas que pretendieron venderlo como esclavo en Asia fueron derrotados por él: primero, hizo crecer una vid en la cubierta del barco que se extendió por el mástil, mientras la hiedra se enroscaba en los aparejos, luego transformó los remos en serpientes y él mismo convirtiose en león, llenando el bajel de monstruos y sonido de flautas. Los piratas aterrorizados saltaron por la borda y se transformaron en delfines. En Naxos conoció a Ariadna -que había sido abandonada allí por Teseo- casándose con ella. Tuvo seis hijos con ella: Enoipón, Toante, Estáfilo, Latramis, Evantes y Taurólopo. En Argos castigó a Perseo por oponerse a su culto: enloqueció a las mujeres argivas que se comieron crudos a sus hijos. Perseo, para aplacar su ira le erigió un templo. Tras instaurar su culto en todo el mundo, Dionisios ascendió al Olimpo y sentándose a la derecha de Zeus.

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Comments
3 Responses to “Mitología griega”
  1. SILVANA VANDENBERG dice:

    ME GUSTARIA QUE MANDEN INFO DE ESTO Y RECOMIENDEN LIBBROS E IMAGENES TAMBIEN

  2. gabriel dice:

    existe un paralelismo entre la mitologia griega y romana ?

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